Teoría de Cisne negro, ¿Cómo nos puede ayudar a prevenir grandes crisis en el futuro? 

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Hablemos sobre sus orígenes 

La teoría del cisne negro es una metáfora que describe un suceso inesperado y de gran impacto.  Fue desarrollada por el filósofo e investigador libanés Nassim Nicholas Taleb en 2008, aunque su origen se remonta al siglo XVII. En aquella época, los primeros exploradores europeos que llegaron a Australia se encontraron una especie de cisnes negros en el país oceánico. Hasta ese momento, se creía que todos estos animales eran de color blanco, y este descubrimiento inesperado cambió por completo la percepción que existía por aquel entonces. 

Su creador, el economista Nassim Nicholas Taleb, bautizó así la teoría porque, hasta la llegada de los primeros exploradores a Australia en el siglo XVII, en Europa se pensaba que todos los cisnes eran blancos. El descubrimiento de este tipo de aves con plumas negras fue un hecho que se consideraba altamente improbable, pero que sucedió y que cambió la percepción que había hasta ese momento.  

De esta manera, Taleb trata de confrontar los análisis económicos que se hacen para predecir el futuro mediante una deducción de lo que ha ocurrido en el pasado, y que tarde o temprano, se verán confrontadas por la aparición inesperada de un cisne negro. 

Por consiguiente, para que un evento pueda considerarse como un cisne negro tiene que reunir tres aspectos, según el autor mencionó en un artículo de The New York Times: https://www.nytimes.com/es/  

  • Que sea altamente improbable, es decir, que no exista evidencia de que vaya a suceder. 
  • Que tenga un elevado impacto, ya que afectan de manera importante a la sociedad en general.  
  • Una vez que sucede, tiende a explicarse mediante razonamientos lógicos, de forma que pudiera parecer que el acontecimiento iba a suceder irremediablemente.

Algunos ejemplos sobre cisnes negros de los últimos años 

Atentado de las Torres Gemelas  

El 11 de septiembre de 2001 el mundo entero miraba a Nueva York. A primera hora de la mañana, dos aviones comerciales se estrellaban contra las Torres Gemelas y otro más contra el Pentágono, siendo el mayor atentado de la historia contra Estados Unidos. 

Casi 3000 personas fallecían como consecuencia del ataque y las pérdidas económicas se valoraron en unos 6700 millones de dólares. Sin embargo, a pesar del impacto social y económico, los mercados no sufrieron en exceso. En la mayoría de casos, las empresas continuaron su actividad sin apenas incidentes en las horas siguientes, demostrando que su plan de emergencia había salido casi a la perfección. 

Accidente nuclear de Fukushima Daiichi 

El 11 de marzo de 2011, el Japón se vio sacudido por el que se conocería como el gran terremoto del Japón oriental (Tohoku), tras el cual un tsunami trajo consigo olas de más de 10 metros de altura. Si sumamos el impacto y las repercusiones de ambos, el terremoto y el tsunami causaron muchas muertes y gran devastación en el Japón nororiental.

El gobierno japonés estimó que el tsunami arrasó cerca de cinco millones de toneladas de escombros en alta mar, pero que el 70% se hundió, dejando 1,5 millones de toneladas flotando en el Océano Pacífico. Los escombros no fueron considerados como radiactivos.

Posteriormente, se declaró un estado de emergencia para la planta de energía nuclear cerca de Sendai, a 289 kilómetros de Tokio. Entre 60.000 y 70.000 personas que vivían cerca se les ordenó evacuar a refugios. La lógica del Cisne Negro hace que lo que no sabemos sea más importante que lo que sabemos.

Sobre el concepto de riesgos y cisnes negros  

Dependiendo del contexto o del individuo involucrado, puede significar cosas diferentes. Tradicionalmente, el riesgo se caracteriza por tener la capacidad de producir daño o pérdida y se mide en términos de probabilidad de ocurrencia y severidad del impacto. 

El término “riesgo” tiene sus raíces en un antiguo término de navegación griego “rhizikon” o “rhiza”, que era una metáfora de “dificultad para evitar en el mar” (Skjong, 2005). La palabra “riesgo” proviene de la palabra francesa “risque” y la palabra italiana para peligro, “risco” (Lyon & Popov, 2020). En el siglo XVI, “rysigo”, un término alemán para negocios se usaba para significar “atreverse, emprender, esperar el éxito económico” (Skjong, 2005). 

Según la normativa DS-005 – 2012 – TR sobre el concepto de Riesgo: probabilidad de que un peligro se materialice en determinadas condiciones y genere daños a las personas, equipos y el ambiente. 

Los estándares internacionales como la ISO 44001 define también al riesgo como efecto de la incertidumbre (positiva o negativa) podemos concluir entonces que le riesgo como la probabilidad de que el peligro se materialice y genere daño sea a las personas, al medio ambiente, o a las empresas. 

De esta manera, el riesgo se encuentra en todos los aspectos de la vida. En el mundo financiero, el riesgo se puede definir como la “posibilidad de que un resultado no sea el esperado”, específicamente en referencia a los rendimientos de la inversión en finanzas. Y dentro del riesgo financiero existen muchas formas como el riesgo de inversión, riesgo de mercado, riesgo de inflación, riesgo de crédito, riesgo de negocio, riesgo de liquidez y otros (Sraders, 2019). 

A nivel organizacional, los profesionales de SST ven el riesgo derivado de los peligros, mientras que los gerentes de producción y operativos ven el riesgo proveniente de las operaciones. En el nivel ejecutivo senior, se adopta una visión mucho más amplia para incluir los riesgos financieros y estratégicos que amenazan los objetivos comerciales. Esto se conoce comúnmente como gestión de riesgos empresariales (ERM).

Gestión de riesgos empresariales 

El concepto de riesgo y su gestión han evolucionado a lo largo del tiempo. Es una parte integral de las buenas prácticas gerenciales que consta de una serie de pasos a seguir para la toma de decisiones para seguir trabajando en la organización sin mayor afectación en el negocio.  

Tradicionalmente, las empresas han gestionado el riesgo en silos, separando departamentos entre sí y del proceso de toma de decisiones financieras y estratégicas. Específicamente, la función de OSH ha gestionado los peligros y el cumplimiento, mientras que los departamentos de producción y calidad han gestionado los problemas operativos, y el C-suite se ha ocupado de los asuntos financieros y estratégicos. 

Una tercera variación de la definición de riesgo se encuentra entre las normas de sistemas de gestión, incluida la ISO 45001, Sistemas de gestión de seguridad y salud en el trabajo (OHSMS); ISO 14001, Sistemas de Gestión Ambiental; e ISO 9000, Sistemas de gestión de la calidad. Todos ellos definen el riesgo como el “efecto de la incertidumbre”, omitiendo la palabra “objetivos”. Con base en las definiciones, parece que los estándares de sistemas de gestión y los estándares de gestión de riesgos consideran la incertidumbre como la fuente del riesgo. 

Si se hace un recuento, han sido diversas definiciones sobre riesgo, hacemos el siguiente interrogante ¿Qué papel juega la incertidumbre dentro del riesgo? 

La incertidumbre juega un papel importante en la gestión de riesgos al aumentar el potencial de riesgo e influir en las decisiones y acciones. Sin embargo, las definiciones actuales en las normas ISO y ANSI parecen indicar que la incertidumbre no es la fuente del riesgo, sino un impulsor del riesgo. 

Se debe tener en cuenta que primero debe ser una fuente de riesgo para que exista un riesgo. El nivel de incertidumbre que rodea al riesgo puede reducir o aumentar el riesgo como factor de riesgo e influir en la toma de decisiones. Por ejemplo, considere un riesgo de desastre natural como un huracán. Entonces, las fuentes de riesgo pueden crear tanto incertidumbre como riesgo; sin embargo, la incertidumbre por sí sola no crea el riesgo. 

Hasta cierto punto, la incertidumbre que rodea a una decisión puede reducirse mediante la comunicación efectiva de información relevante o necesaria basada en el riesgo con respecto a una decisión. 

Las organizaciones son cada vez más conscientes de que es posible que se produzcan eventos del tipo del cisne negro y que la exploración de tales incertidumbres está en orden. Dichos eventos pueden basarse en la aleatoriedad, como terremotos, erupciones de volcanes o actos de la naturaleza que rara vez ocurren, lo que hace que sea casi imposible predecir si ocurrirá y cuándo. Sin embargo, las organizaciones pueden considerar y evaluar las contingencias de tipo hipotético para tales eventos a medida que planifican la continuidad y la resiliencia del negocio. 

Es importante que las empresas sepan actuar en este tipo de situaciones, las afectaciones serán evidentemente en la estabilidad y sostenibilidad en el tiempo. La gran mayoría de las empresas, no están preparados para afrontar situaciones de tal magnitud. 

Para el autor Michael Page, difícilmente los directivos pueden gestionar la incertidumbre de forma adecuada si no son capaces de relacionar los actos empresariales actuales con una visión a futuro. De igual manera, lo más importante que deben hacer las compañías, es tratar de prever la multiplicidad de escenarios que se puedan presentar. La incertidumbre siempre surge y se convierte en algo real y tangible. Para pasar esa etapa las compañías deben tener un plan a largo plazo que responda a las necesidades particulares. 

Reducir la incertidumbre 

Todas las decisiones implican cierto nivel de riesgo y pocas se toman con absoluta certeza. Sin embargo, con información adecuada basada en el riesgo, los tomadores de decisiones pueden reducir la incertidumbre y el riesgo en sus decisiones. A lo largo de este artículo se ha hablado de diferentes aspectos, ahora mencionaremos una serie de acciones y algunas estrategias fundamentales que pueden ayudar a reducir la incertidumbre en la toma de decisiones se presentan en la Tabla 1. 

Para situaciones en las que es difícil reducir la incertidumbre, puede ser posible comprender mejor la naturaleza y las implicaciones potenciales de la incertidumbre. Los métodos que se pueden utilizar para comprender la incertidumbre incluyen el análisis de sensibilidad, el análisis de escenarios y la simulación de Monte Carlo. 

Tabla 1 – estrategias para reducir la incertidumbre en la toma de decisiones 

A manera de conclusión, el riesgo, la oportunidad y la incertidumbre son tres variables inseparables que deben gestionarse juntas como parte del proceso de gestión de riesgos y del sistema de gestión general. Los días de operar en silos y el cumplimiento basado en peligros se están desvaneciendo en el pasado. Para demostrar valor a sus organizaciones, los profesionales de OSH deben involucrarse activa y efectivamente en el proceso de gestión de riesgos.  

Siendo conscientes que la gestión de riesgos del nivel de un “Cisne negro” es una tendencia que aun consideran inesperada en el mundo de las empresas, ha cobrado un papel importante que debe ser considerado por aquellas empresas que aún no ven venir este tipo de riesgos a mayor escala. Si bien es cierto, es necesario preparar y potencializar a las empresas en aras de mejorar en la comprensión y análisis de estos temas. 

Sin lugar a dudas, es un proceso de aprendizaje, comprender todas estas variables y cómo actúan afectando interna y externamente la organización. Es por ello que evaluar y tratar riesgos mayores debe alinearse a diferentes mecanismos o métodos que ayuden a administrar el riesgo de manera efectiva.  

En último lugar, este articulo tiene el objetivo de exponer de manera profunda la teoría de cisne negro, sus variables, exponer conceptos básicos de los riesgos e incentivar a las empresas a conocer más sobre esta temática.  

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